Janis, the little girl blue

¿Algo para un viernes? No, pues, un documental sobre Janis Joplin, la gritona que ponía mi primera novia cuando estábamos de viaje, y sonaba siempre tan fantástico, lleno de dolor.

Janis

Y por eso estaba con la guardia bajita, viendo un docu de una representante de la generación beats (beatniks) mientras fumo. Y sí, claro, es lo que uno espera, videos de los 50′s con una off narrando la vida de una texana de clase media, que iba perdida por la vida y se encontró que cantaba y eso la encajó en el mundo, más las cartas, más las miles de horas de grabación que se le hizo al rock and roll en esa época, y bueno, da como resultado una cosa hermosa que me hizo llorar como una nena muchas veces, porque es bonito lo que logra, y porque el personaje requetebonito.

Me esperaba una drogadicta más, y me encontré a un ser humano igualito a mi. Igualito. Me dio duro, hondo, como la clásica punzada en el corazón que todos hemos sentido. Sus letras, que salieron de una honestidad vital, y que como ella dice, se regresaba del publico a ella. O sea, ella las cantó, se remasterizó, y Deezer las subió a su portal, y ahora me llegan a mi y yo se las reboto a ella donde quiera que este con mis lagrimas y venias.

¡Salud Janis! El blues nos unirá por siempre.

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