17 de agosto. Solo.

En dos meses y un poquito más de estar solo, solo, solo. Como un eco. Pues lo pienso aquí mirando a Medellín que no se cansa nunca de moverse…  De verdad revisando mi vida, mis gustos, mis tiempos laborales y libres, de verdad verdacita a mi no me da para ser pareja, amigo, integrante de nadie ni de nada. No me alcanza la vida para otra cosa que las vainas que me inventé (y las que nos estamos inventando) para ganar dinero y pasar el rato mientras me llega la muerte.

Sí me sobran poquitos de vida, que en horas son muchas, pero que por mi personalidad escojo para dormir, para estar callado o en otro mundo. Mucha droga, mucho ensimismamiento, mucha pereza. Mucha intelectualidad pensará mi mamá, y eso lo más cariñoso que se puede pensar de mi forma de ser. Y no, no lo es. Soy raro. Aburrido. Boring. Tonto. Lento. Poético diría yo, para que el ego no quede tan aporreado.

Una raya. Un pixel. Una raya. Un borrón. Eso soy. Casi nada. Un error. No debería existir.

somos viajeros del tiempo

Mala noticia, todavía existo.

Dejar un comentario