Pedro Páramo // Juan Rulfo

Pedro Paramo, caratula

Pedro Páramo es una obra fundamental en la literatura latinoamericana. Puede ser una de los libros que le dio la chispa inicial al “realismo mágico”. Y menos mal esperé hasta tener 34 años para leerla. De lo contrario, no entendería casi nada.

Ya lo sentirá más fuerte cuando lleguemos a Comala. Aquello está sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del infierno. Con decirle que muchos de los que allí se mueren, al llegar al infierno regresan por su cobija.

Comala, un pueblo que existe, pero que Juan Rulfo lo describió fantasmal. El territorio y su gente, es de propiedad de un gamonal, y el “patrón” que es blando con su hijo (el único que reconoció) y que es esclavo de un amor. Rulfo describió mágicamente cualquier pueblito polvoriento de Latinoamérica que se llama Comala o Ciudad Bolívar.

Solo yo entiendo lo lejos que está el cielo de nosotros; pero conozco cómo acortar las veredas. Todo consiste en morir, Dios mediante, cuando uno quiera y no cuando El lo disponga.

La narración es, para esa época, estoy suponiendo, experimental. Y funciona, porque te adelanta información y te hace devolver en las páginas, y te impone que guardes ciertos gestos de personajes porque junto a ciertas palabras las vas a necesitar para unir los hilos de una historia a muchas voces, de un pueblo muerto.

Este pueblo esta lleno de ecos. Tal parece que estuvieran encerrados en el hueco de paredes o debajo de las piedras. Cuando caminas, sientes que te van pisando los pasos. Oyes los crujidos. Risas. Unas risas ya muy viejas, como cansadas de reír.

Hay que volver a leer a Pedro Páramo definitivamente. Con espacio de tiempo por supuesto, pues cómo será de linda leerla cuando estés viejito y abandonado. Te debe volver el corazón añicos.

En febrero, cuando las mañanas estaban llenas de viento, de gorriones y de luz azul. Me acuerdo.

Dos anécdotas para terminar la reseña. Una noche, cuando terminé un capítulo, no quise pasar de hoja el libro, para no saber qué venía, pues la historia estaba cada vez mejor. A otro día, cuando quise continuar la lectura, pasé la página y me encontré que seguía “Llano en llamas” (es un libro de edición doble), y que Pedro Páramo ya lo había terminado la noche anterior. Y no me dio rabia, ni risa. Pensé, esa historia tan fantástica pudo terminar desde la página diez o haberse escrito infinitamente, pero el autor quiso terminarla ahí, y yo no puedo hacer nada.

Incluso hay rodando por internet, el diagrama que explica por personajes de la novela, que no son muchos, pero sí son misteriosos.

personajes de Pedro Paramo

 

Comala es “Un pueblo de Murmullos”, dicen en Imaginantes.

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