Celebración de cumpleaños 2010

Mi mamá que siempre ma ha querido, y mi tía que también, y algunos primos que quizás, visitaron la casa creativa para darnos comida y torta (a todos).
Por gestos como estos, uno nunca los olvida. No por las vainas materiales, sino por el amor con que lo hacen.

Una lástima que uno vaya a mil por hora, tratando de “salir adelante”, y no este llamándolos, o no los abrace a menudo, o como en este caso, que hasta prefiera sentarme en la mesa con los compañeros de trabajo, y no con la familia en el piso.
A uno se le olvida que los amigos y las empresa se deshacen, y que la familia son los únicos que te van a recordar, estes vivo o ya muerto.

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